104. CONTINUACIÓN
En respuesta a sus palabras, López se inclinó hacia Sofía, sus ojos nunca abandonando los de ella. Había una promesa silenciosa en su mirada, una que hablaba de respeto y amor, pero también de un miedo sutil.
El aire entre ellos pareció cargarse, las emociones flotando en el espacio como partículas invisibles. Había una electricidad palpable, una anticipación que hacía que el corazón de Sofía latiera con fuerza en su pecho.
Cuando finalmente sus labios se encontraron, no fue el contacto físi