103. AMOR VERDADERO
López volvió a entrar al despacho y firmó todos los documentos, arreglando con su padrino los detalles de lo que harían de ahora en adelante. Al irse, el abogado le repitió a Sofía que debía decir toda la verdad a su ahora esposo, o se la diría él.
Al regresar a casa, Javier dormía plácidamente en su habitación y Elvira miraba con nostalgia unos recuerdos, en especial una pequeña prenda que la hacía derramar lágrimas.
—¿Qué es, mamá? —preguntó López, viendo cómo ella se apresuraba a esconder