Denn Stuart
—Es demasiado elaborado para ser obra de simples principiantes —comenta Eliza, sin apartar la mirada del frente.
La observo con atención.
—¿Estás segura?
—Si su juego es psicológico, quieren que nos sintamos vigilados. No buscan ocultarse… buscan permanecer presentes —responde con firmeza—. Sus movimientos me recuerdan a otra época.
Hay algo en su tono que me incomoda.
—¿A qué te refieres?
Eliza duda apenas un segundo, pero es suficiente para que el nombre caiga como un golpe seco.