Mariana Carbajal
El hombre ante ella dejo de ser la persona que conocía… quien tiene frente a ella solo es un padre furioso.
—¿Qué le diste? —repite él.
Helen aprieta los labios unos segundos antes de responder.
—Un sedante… nada más.
—¿Cada cuánto?
Ella duda Henry endurece el gesto levantando un poco más el arma.
—Contesta.
—¡No lo sé! —grita finalmente—. Perdió el conocimiento varias veces… estaba alterado… no dejaba de retarme.
Siento que el corazón se me rompe al escuchar eso bajo la mirada