Antonella se acomodó mejor en los brazos de Leo. Él se había convertido en su sombra desde que llegó a la escena del enfrentamiento. No la había dejado a solas ni siquiera cuando demandó explicaciones al equipo de seguridad. En ese momento, viajaban de regreso a casa. Ella descansaba sobre sus piernas en el asiento trasero del auto, mientras otro miembro del personal de seguridad que su padre había contratado los llevaba de regreso a casa, por fin.
Leo prácticamente la había obligado a ir al ho