(Punto de vista de Leila)
Se inclinó hacia adelante y me besó.
No lo esperaba. O tal vez, siendo completamente honesta con el rincón más oscuro de mi mente, lo esperaba, pero no lo esperaba en ese preciso segundo.
No de esa manera.
No cuando todavía sentía el rastro salado de las lágrimas quemándome las mejillas y el eco de la voz de Emily despidiéndose en el parque me taladraba los oídos.
El impacto de sus labios contra los míos me dejó completamente sin aliento, suspendida en un vacío dond