—Muchas gracias —dijo Sienna, mirando a los oficiales.
—Es nuestro trabajo —indicó uno de ellos y después ambos siguieron a Simone hasta la salida.
—Estaré en mi oficina —dijo Kassio, levantándose.
Sienna lo observó marcharse y soltó un suspiro. Tenía demasiadas preguntas después de la declaración que él había dado a los policías, pero sabía que tendría que esperar. Kassio tenía demasiadas cosas en la cabeza en ese momento y necesitaba algo de tiempo.
Se dio la vuelta y se dirigió hacia la habi