Kassio esperó hasta que escuchó la puerta cerrarse antes de hablar.
—¿Averiguaste algo nuevo?
Nerea le dio una enorme sonrisa.
—En realidad, sí. ¿Recuerdas que intervinimos el celular de Nastia hace unas semanas?
—No, creo que no lo mencionaste.
—¿Seguro? Debí haberlo olvidado. Queríamos hacerlo antes, pero tuvimos algunos problemas. En fin, durante días solo escuchamos sobre salidas para tomar el té, arreglarse el cabello o alguna cosa que se le ocurriera a tu madrastra para perder el tiempo.