—No estaba seguro si me recibirías —dijo Maxim dejándose caer en el asiento frente a él.
—Tenía curiosidad por saber lo que te trajo hasta aquí. —En cuanto su secretaria le había informado que Maxim estaba el vestíbulo, solicitando verlo, sus sospechas habían despertado. Nunca sabía que esperar con su hermano.
—Estoy aquí porque quiero dejar los rencores atrás. Escucha, sé que me odias porque te quite lo que crees que por derecho era tuyo, pero ambos sabemos que papá no me habría puesto a cargo