Kassio siguió a Sienna con la mirada mientras ella se alejaba para responder su celular.
—Me alegra que la hayas conocido —dijo su hermana, llamando su atención—. Eres diferente desde que estás con ella. Estás más relajado y sonríes con más frecuencia.
—Es imposible no dejarse contagiar por su entusiasmo, incluso si a veces me vuelve loco con sus comentarios.
Su hermana soltó una carcajada.
—Debo irme —dijo Sienna apareciendo en la cocina con el rostro pálido—. Lamento dejarlos así.
Kassio se l