Sienna recibió a Maxim con una sonrisa cordial. Él se acercó y le dio un beso en la mejilla, colocando una mano en su espalda baja. Ella retrocedió cuando el contacto comenzó a prolongarse demasiado para su gusto.
—Te ves muy linda hoy día.
—¿Eso quiere decir que no lo estaba hace dos días? —preguntó con total seriedad.
La sonrisa de Maxim vaciló y la miró confundido.
—No era eso lo que quería decir.
—¿Entonces qué?
—Es solo que te ves…
Sienna empezó a reír mucho antes de que él terminara