•Samuel•
No lo pensé más y la saqué en brazos de la quinta, el vigilante me gritaba que llamaría a su señor.
¡Me valía mierda!
Abro la puerta del copiloto en un moviendo rápido y la subo en mi coche y salgo a toda velocidad de ese lugar. La escucho llorar, pero no salen palabras, ¿qué mierda estaba haciendo todo este tiempo?, su hermoso cabello rubio está más opaco, su piel luce algo pálida y ni hablemos de su peso, sentía que cargaba una pluma.
Está mal, muy mal y mi Hijo también lo debe estar