CAPÍTULO 17.
Maikel.
—Te amo Maikel, te amo Theo —susurra y vuelve a besarme, correspondo a su tierno beso y me deleitó con sus labios.
Nos separamos por falta de aire, la miro a los ojos, me encanta ver esos dos destellos, ambas están presente.
—Y nosotros te amamos más, mi hermosa Maya, mucho más de lo que imaginas —me abraza. —Te prometo que siempre cuidaré de ti Maya y Amélie —sonríe.
—Debo regresar a casa —asiento.
Dejo que ella salga primero para que se cambie, luego salgo y me cambio también. Caminam