MAIKEL.
—Ya, quiero aprender a controlarlo, quiero ser más fuerte —como lo he dicho con antelación me encanta su determinación, ella es una guerrera de eso no tengo duda.
—De acuerdo, para mí no hay problema.
Nos ponemos de pie, como ya sabe canalizar su energía y estar en comunión con su loba le será más fácil usar ese don.
—Bien te atacare y tú harás uso de ese don, de acuerdo.
—Sí —asiento.
Camino hacia el centro del cuadro donde estamos, ella cierra sus ojos, los abre y hay están esos ojos