-¿Qué demonios?- el alfa se detuvo mirando tanto los papeles en el suelo, y la mejilla del otro omega que no había que pensar mucho para darse cuenta que había sido golpeada.
-Lyon, Asha, Asha... él- Milan sollozó más fuerte.
Ashary cerró los ojos conteniéndose de decirle lo que necesitaba. Ahora seguramente iba a jugar el papel de víctima, aunque... algunas de las cosas que había dicho no eran mentira, solo que no de la forma en que había comentado el omega. Nada de esto había estado en sus pl