Lyonhart no apareció sino tres horas después.
-Demonios, que día más tedioso- dijo entrado por la puerta de la habitación de Ashary sin ni siquiera tocar, como si estuviese siendo esperado.
Se quedó parado en la entrada y cerró lentamente la puerta. El ambiente se sentía tenso y no solo eso, había una presión en su pecho, así como una densa y pesada feromona. Miró hacia la mesa donde todo el almuerzo aún estaba servido y después al omega sentado en la cama, cubierto con la colcha hasta su cader