Meses después.
El carruaje se detuvo delante de la puerta del gran palacio de cristal del reino de Gless. El sol radiante de la tarde golpeaba por entre los vitrales dando un espectáculo de colores irreales, y que iluminaba el camino por donde los pasos del príncipe y futuro rey de todo aquel lugar caminaría.
-Bienvenido príncipe heredero, Lyonhart y su alteza Charles- el mayordomo principal del castillo saludó a los dos jóvenes que se habían bajado del carruaje.
Lyon, aun con su uniforme le di