El agua estaba caliente y refrescante a la vez. Lyonhart se sentó dentro de aquella piscina de agua termal donde esta rozaba su pecho. A pesar de no haber hecho mucho durante todo el día se sentía agotado. Al final había bailado las tres piezas completas con su omega y eso había sido buen ejercicio físico.
Ahora se permitió relajarse sin nada de ropa dentro de aquel lugar, excepto el collar que adornaba su cuello y que se negaba a quitarse. Nunca antes había entrado a pesar de haber estado en e