Aslan no estaba seguro si aquel omega que le había respondido con aquella seguridad era consciente de hasta donde podían ser esos efectos secundarios. Después de todo forzarían a un cuerpo que no estaba en condiciones a moverse y actuar como si estuviera completamente normal.
Sin embargo no replicó. Ese brillo en aquel par de orbes rubies le indicaba que el duque era capaz de soportar aquello y más.
-Bueno, ya que el príncipe me eligió para ser su doctor personal durante el embarazo me haré res