Para ser sinceros… no quería vestirse. Lyon abrochaba los cordeles de su camisa con un puchero molesto en su boca. Lo que quería realmente era desnudarse nuevamente y meterse debajo de la cálida colcha sobre la cama a solo pasos de él y volverse a dormir abrazando el cuerpo suavecito y cómodo del omega que había marcado. Era increíble lo rico que dormía cuando tenía a Ashary cerca.
Gruñó apretando los dientes mortificado cuando escuchó movimientos detrás de él.
-¿Lyon... ya te vas?- la voz ador