Ah, esto era increíble. Tener un orgasmo antes de dormir y hacerlo al lado de su compañero y dueño de las feromonas que lo calmaban era lo mejor que podía pedir. No recordaba estar tan cómodo en toda su vida. Ni cuando había vuelto de la guerra y había dormido por horas se sentía así.
Con razón los alfas hablaban tan bien de sus omegas. Es que… no sabía decirlo con palabras. Era como que antes había un vacío que no sabía que tenía, y ahora este se había llenado. Gruñó con satisfacción removiénd