Capítulo 59: Ecos de paz.
El beso se profundizó, un torbellino de emociones contenidas que finalmente estallaban. No era solo pasión, sino una amalgama de alivio, gratitud y la promesa tácita de un futuro compartido. Las manos de Mathias se deslizaron por la espalda de Cynthia, atrayéndola más cerca hasta que no hubo espacio entre ellos. Cynthia enredó sus dedos en el cabello de Mathias, sintiendo la suavidad de su nuca, perdiéndose en el sabor de sus labios. El mundo exterior, con sus demandas legales y las sombras del