Capítulo 45: Trayectos.
El aroma del café recién hecho llenaba la cocina mientras la luz de la mañana entraba por los amplios ventanales que no tenían cortinas todavía. Cynthia llevaba puesta una camisa blanca que no era suya, larga hasta la mitad del muslo. Estaba descalza, con el cabello suelto, despeinada y de una forma que Mathias no podía dejar de mirar.
Esa hermosa mujer era suya y podría acostumbrarse a verla todos los días así, si ella en sus días libres, se lo permitía.
—¿Esto es real? —preguntó ella, con una