ISABELLA
Sostuve la respiración mientras acercaba el teléfono al oído y mantenía la vista fija en Sofía. Ella seguía junto a Alessandro a unos metros de distancia, demasiado ocupada en la discusión como para notar que yo seguía pendiente de ellos. Yo no sabía exactamente qué esperaba con esa llamada, un gesto, un sobresalto, un movimiento hacia el bolso, cualquier reacción que me permitiera confirmar que ese número desconocido, el mismo desde el que me avisaron sobre Alessandro aquella vez, es