HEKTOR
—¿Un SPA Bruno? ¿Es en serio? —le espeté a mi socio mientras lanzaba mi maleta en la parte trasera de la camioneta rentada.
—No me mires así, las chicas se registraron hace dos horas en el Hacienda del Sol, en un pueblo mágico llamado Tepoztlán. Desintoxicación total, masajes con piedras calientes y, cito textualmente lo que Majo puso en su Instagram privado: Días libres de hombres mentirosos —Bruno soltó una carcajada que me dieron ganas de borrarle de un golpe.
—No es gracioso, Rebeca