—Olivia, esto no tiene gracia.
Carlos quedó atónito por un momento; su tono era serio, casi solemne.
Tal vez lo ocurrido con Carmen ya lo había hecho renunciar a la posibilidad de tener hijos. Incluso me había dicho antes que podrían vivir sin ellos y que estaría bien.
Pero ahora, yo estaba diciéndole que estaba embarazada. Un golpe emocional como ese habría desestabilizado a cualquiera.
Precisamente eso era lo que buscaba.
Desde hace tiempo quería ponerle fin a todo lo que nos unía, pero l