Noemí
Noemí, podía sentir un extraño ardor en toda su espalda. No podía moverse, Incluso le costaba bastante trabajo respirar.
Sintió, un pequeño pañuelo, en la parte baja de su columna. Eso, no hizo más que hacerla gritar de dolor.
—Tranquila, estarás bien —murmuró alguien a su lado.
No lo reconoció enseguida, su viata estaba borrosa y los latidos desde su corazón no la dejaban escuchar del todo.
Asintió, sin saber muy bien que contestar y cerró los ojos.
De nada valía tenerlos abiertos, pue