Cuando llegó la hora de dormir, para los dos era bastante confuso, por un lado para Noemí, nunca había dormido con ninguna persona. Él, la observó durante unos breves segundos, antes de apoyar su cuerpo sobre la cómoda cama.
—¿Estás bien..? —le pregunto, después de estar por 10 minutos los dos sin moverse.
—N-no —dijo con sinceridad.
Escuchó la breve risa de su marido, y el mismo se giró.
—¿Por qué estás así? —quiso saber.
—Pues... Es la primera vez que estoy con un hombre y me siento obviame