Mi mate
Noemí, dejó de aplaudir al darse cuenta de lo que estaba haciendo.
¿Acaso estaba feliz de poder irse con él y su manada?
Y aparte, uno de sus sueños siempre había sido ser parte de algo, y ahora que lo sería... era un poco extraño.
¿Acaso después tendría qué..?
Sus ojos abrieron sorprendida, sabía que tarde o temprano ese momento llegaría, pero no tan pronto.
El pudo olfatear, el cambio repentino de su mate. Se giró, sin entenderla.
—No soy tan... como dicen, esperaré cuando estés lis