—.ero voy a casarme contigo por amor, no por dinero. Yo ya me casé contigo en mi corazón. —Sonreí divertida.
—Esperé durante tantos años para que mi alma gemela apareciera. Ya me estaba resignando a nunca encontrarte, ¿sabes?
—¿De verdad? —pregunté, sintiéndome conmovida.
Damián acarició mi mejilla y me besó en los labios.
—Por eso haría cualquier cosa para verte feliz. Pasé tanto tiempo solo que solo quiero que estés bien.
Y así nos dormimos abrazados, sabiendo que él me amaba tanto como yo a