La levantó en brazos como si no pesara nada y caminó hacia el baño principal. La bañera ya estaba llenándose con agua tibia, vapor perfumado con aceites de lavanda y romero que él mismo había ordenado preparar, Ronan la depositó con cuidado dentro del agua y comenzó a deshacerse de su ropa, Lyra no pudo evitar sonrojarse de nuevo al verlo completamente desnudo: el pecho ancho, los músculos definidos y esa sonrisa arrogante que prometía problemas deliciosos.
—Abre espacio para mí detrás de ti —o