—Lo asesinaría sin pensar.
No hubo vacilación. Su respuesta fue instintiva. Pura.
El vínculo reaccionó con violencia.
Un calor abrasador recorrió el cuerpo de Lyra, subiendo desde su pecho hasta su garganta. Su respiración se entrecortó y, por un segundo, sus ojos vacilaron.
—Entonces entiendes —susurró ella, con una voz que ya no era tan firme como antes.
El alfa no respondió de inmediato. Su mirada descendió hasta los labios de Lyra cuando ella los atrapó entre sus dientes.