—No eres como los demás… —gruñó, respirando con dificultad.
La criatura respondió con un gruñido bajo, casi burlón, y atacó de nuevo.
El duelo se volvió cerrado, técnico y mortal. Aaron logró hundir los colmillos en el hombro del líder, abriendo un corte profundo, pero el Vargor no retrocedió. En cambio, curvó los labios en una sonrisa grotesca, demasiado consciente para lo que debería ser.
—Mierda… —susurró Aaron, sintiendo un escalofrío recorrer su espina dorsal de lobo.
Desde la vent