El silencio se volvió denso, Lyra desvió la mirada primero, pero no cedió del todo. Solo pospuso la confrontación.
Mael exhaló lentamente.
—Podemos esperar unos días más —concedió a regañadientes—. Pero no demasiado. Esa magia no es pasiva.
Ronan asintió.
—Estará bajo vigilancia constante.
Cedric soltó un bufido bajo desde el fondo de la habitación.
—Eso seguro le va a encantar.
Ronan lo ignoró por completo. Su atención volvió a Lyra.
—Descansa —murmuró antes de abandonar la habitación.