El aire cambió. La palabra "sacerdotisa" cayó como una piedra en medio del comedor, silenciando el murmullo de la servidumbre. Lyra se quedó inmóvil un segundo, procesando la urgencia. Luego, se levantó con una calma que contrastaba violentamente con el frenesí que la rodeaba.
—Quédate aquí —ordenó Ronan de inmediato, su voz baja pero con ese tono autoritario que no dejaba lugar a réplicas.
Lyra ni siquiera lo miró. Caminó hacia la salida con una determinación que parecía emanar de sus mism