Sarah dio un traspié, y de pronto puso la mano en su vientre, fue un acto defensivo al mirar a esa mujer, que alguna vez fue un fantasma en su camino, pero supo que no podía ocultar nada, su embarazo era más que notorio, como para que ella no se diera cuenta y tuvo un miedo terrible
—¡Estás embarazada! —exclamó afirmando y sonriente
Sarah no dijo nada, solo hundió la cabeza
—¿Tú? ¿Qué haces aquí?
—Yo estoy de vacaciones con mí…
No pudo terminar de hablar porque fue súbitamente interrumpida