Carolina despertó y observó a Richard durmiendo a su lado, era su amor, era su hombre perfecto, sonrió al verlo tan rendido, acarició su rostro
«Te amo tanto, mi amor, ojalá, pronto, Dios nos dé la dicha de tener un hijo» pensó, ese recuerdo le evocó a Sarah, ella estaba embarazada y ahora sabía que ese niño era de Fred, Carolina sintió pena por ella y Fred, distanciados por algo tan tonto, y que un niño pequeño pagara las consecuencias de la situación, decidió que no podía vivir con eso en su