Fred pensaba en las palabras de Richard, siguió bebiendo, una copa tras otra, sentía odio, un odio profundo, su padre adoptivo siempre fue bueno, nunca hizo diferencias entre Fred y Richard, uno era hijo adoptivo, el otro su hijo de sangre, pero su abuela marcó la diferencia, por supuesto que era cruel cuando todos los elogios, las bendiciones se auguraban solo en su hermano menor, el auténtico Steele, y entonces a la muerte de su padre, Fred supo que su buena suerte acabó. Pero, odiaba esa com