Por la noche, después que regresé de la agencia, me di un buen baño y me hice una deliciosa cena, con muchas frituras y agua mineral. Prendí el televisor, también los parlantes y me puse a resolver crucigramas de los diarios. Entonces timbró mi móvil. Parpadeaba en la pantalla "número desconocido". Pensé que era un cliente.
-Patricia Pölöskei-, dije, sin quitar los ojos de los crucigramas buscando resolver el cuestionario.
-Disculpa que no haya podido estar en la presentación de tu campaña