89. Tengo a nuestro hijo, mira es igual a ti.
Bleid se encontraba sin saber qué hacer, condenado a ver cómo su esposa se moría frente a sus ojos, su dolor había atraído a todos los lobos de esa región y de las regiones vecinas, llegando justamente hasta esa cabaña rodeándola, el astro rey acaba de esconderse y quién en ese momento se encontraba reinando no era otra más que su hermana. Una hermosa luna llena fue a esa luna que todos los lobos alzaron sus morros para aullarle, para pedirle misericordia por un crimen que ninguno de ellos habí