29. Ambos nos quemaremos…
Bleid lo sabía perfectamente por qué, aunque cuando fue encerrado era demasiado joven, el año después de escapar de la prisión donde lo tenían los Vangelis, viajó a Sicilia donde estuvo en una manada.
Sintió por primera vez lo que era el celo de los iguales, como las feromonas sacaban la parte más primitiva de ellos, como se convertían en las bestias que realmente eran y se dejó llevar por la pasión experimentando lo que significaba ser un alfa, pero jamás sintió lo que sentía con ella, esa nec