183. Ellos ya vienen
La batalla estaba a punto de comenzar, y Joel sabía que el resultado final traería consigo un pago, sin importar quién saliera victorioso. Un escalofrío recorrió su espina dorsal mientras contemplaba el campo de batalla que se desplegaba ante él. Las sombras parecían retorcerse de anticipación, hambrientas de gritos y dolor, ávidas de alimentarse de aquellos que se decían luchar en nombre del amor y la justicia.
El ser maligno empuñaba un mango oscuro, un instrumento que le permitía jugar entre