164. Te encontré, mi amor.
Audrey se dejaba llevar por su agudo olfato mientras avanzaba a través de los intrincados túneles en busca de su esposo. El aroma característico de Bleid impregnaba el aire, guiándola en su búsqueda. A medida que avanzaba, los pasillos se volvían cada vez más oscuros y angostos, como si estuvieran ocultos bajo tierra.
El eco de sus pasos resonaba en el silencio sepulcral, interrumpido solo por el suave susurro del viento que se filtraba por las grietas de la roca.
Audrey mantenía su determinac