Deseo u odio.
Kayden.
Camino a no se dónde, dejo que mis pies me guíen, me detengo frente a unos barrotes y ese delicioso olor a miel con canela inunda mis fosas nasales abro y camino hacia la silueta que reposa en un catre la miro con detenimiento esa melena roja me ínsita a tocarla, paso la yema de mis dedos por el, aparto su cabello descubriendo su rostro, su piel nívea me hace una invitación a tocarla solo rozo la yema de los dedos.
—¡Gyséle! —susurro mirándola, parpadeo varias veces.
¿Qué me esta pasan