Humillación.
Humillación.
Della.
—nadie pidió tu opinión esclava, guárdatelas para cuando sean necesarias.
—¡Mila! —la reprende el perro. —lo siento tanto cariño no debiste escuchar eso —le habla a Annika que se mantuvo en silencio.
—Della no es esclava, ella es mi amiga y mi niñera.
—si corazón no fue lo que quise decir —ella me mira con enojo.
—Será mejor olvidar el tema —propone el Kayden.
—me intriga saber de dónde sacaste a tan linda y educada señorita —pregunta uno de los presentes por sus peculiares