Mundo ficciónIniciar sesiónEmilia no supo dónde iba hasta que Norma detuvo su auto en una pintoresca casita campestre prácticamente al otro lado de aquella pequeña ciudad donde había estado los últimos meses. Emilia se sintió extraña, apenas colocó sus pies sobre las escaleras de aquel porche. La chica tragó mientras Norma a su lado le daba una pequeña sonrisa.
— Son







