Mundo de ficçãoIniciar sessão— ¿Te gusta? — Emilia miró alrededor con algo de emoción — es pequeño, pero está cerca de todo y sé que por el momento es mucho mejor que tener que vivir conmigo.
— Norma, vivir contigo, no me molesta — la mujer tocó uno de los muebles sonriendo —. Soy yo quien se siente algo avergonzada de seguir estando de gorra en tu casa. El corazón de Emilia se emocionó como las últimas dos semanas al reafirmar una y otra vez que ella había recuperado su oído. La chica rodeó el pequeño






