Mundo de ficçãoIniciar sessãoKAESAR:
Lancé un aullido advirtiendo a todos en mis territorios que debían cuidar de mi madre. Se escuchaba en todo mi dominio mientras entregaba a Arteón a los guerreros y corría con todas mis fuerzas hacia mi territorio. Mi Luna me alcanzó y me hizo detenerme.
—Dame tu mano —me pidió, y fue entonces que recordé. El sortilegio. —Piensa en el lugar donde crees que está la Luna Artemia. &nb






