Mundo de ficçãoIniciar sessãoARTEÓN:
Corría todo lo que podía. Debía esconderme en un lugar donde mi primo no me encontrara. Acababa de presenciar el enorme poder de los Alfa Reales, el que las leyendas contaban y que, con el paso de los años, los lobos habíamos dejado de creer. Pero era cierto: nadie podía acabar con ellos.
Y yo los había traicionado. No solo intenté asesinar a mi primo Kaesar con el veneno de los Arteones, sino que tambié






