Lisa se encontraba ayudando en la cocina con el almuerzo mientras Theo estaba sentado en la mesa jugando con un par de autitos, haciendo sonidos de motor con la boca y completamente concentrado en su propio mundo.
El ambiente estaba tranquilo.
Y Lisa ya había aprendido que en esa casa, la tranquilidad nunca duraba mucho.
Unos pasos empezaron a escucharse por el pasillo.
Firmes. Seguros.
Ella no necesitó girarse para saber quién era.
El Alfa.
Su cuerpo reaccionó antes que su mente. Buscó una exc